Sunday, August 28, 2005

No se impide la entrada del diablo al Vaticano siempre que sea en su riguroso horario. Segunda parte: 24.agosto.2005

Las horas pasan, son las 07.20h del día siguiente y me acabo de despertar a esta hora tan poco vacacional para poder contemplar las reliquias más valiosas de la Iglesia católica, dos croistants para llevar cortesía del hotel, un autobús y ya estoy colandome en la cola para acceder al Vaticano. Casi una hora de espera después, y ya estoy avanzando entre los feligreses fanáticos (monjas y curas de todos los colores y latitudes me envuelven entre otros católicos menos practicantes), cuando derrepente, aparezco en una sala con una pantalla y muchas sillas en el fondo; yo pensaba que era un simple charla-introducción antes de poder ver la basilica de san Pedro, pero no, resulta que era una conferencia que iba a dar el Papa!, y una vez dentro no pude salir, porque cuando me dí cuenta ya era tarde; gente regalando estampas, rosarios y pins a diestro y siniestro, fanáticos con pancartas como: "Benedicto, Argentina te quiere!" y cosas por el estilo conseguían que yo sintiese una verguenza ajena atroz; y justamente a mi lado se sientan dos madrileñas bien entradas en la cincuentena que saben los entresijos del Vaticano público como la tapa de su W.C., seguidoras de "Radzy" pero más "Juanpablistas", no se quien saca el tema de los rojos y empezamos a contar histórias de la guerra civil española, cuando estaba poniendo verde a Franco aparece Benedicto XVI, bueno, almenos eso parece por los alaridos histéricos de decenas de feligreses atacados de los nervios que se matan por alcanzar un puesto donde estrecharle la mano al Papa o/y hacerle una foto, mientras ocurre esto lo veo por la pantalla y me parece un comunionero con boina por el traje y la estatura de palmo y medio. Tras saludar a la congregación (incluidos recién casados que han acudido para recibir la bendición del pontífice), toma asiento en su trono presidido por cardenales, un hortodoxo y la guardia suiza (vestida como no, con el inolvidable uniforme ideado por Miguel Angel); en persona te das cuenta que es muy muy feo el condenado; se pone a leer su discursito enlatado en varios idiomas, pero antes de comunicarlo en otro idioma, un cardenal va ennumerando los feligreses de las diferentes diocesis que hablan en esa lengua, con la respuesta eufórica aberrante del público aludido, incluidos los típicos gritos de guerra: Be-ne-dic-to, pum-pum-pum-pum-pum, y viva el papa!!; en su loado discurso no hace más que mencionar su reciente viaje a Alemania, atacar a la desigualdad y al fanatismo, y hacerse propaganda barata con un público que tiene más que ganado; y yo mientras irritado, confuso y muerto de miedo ante semejante jaula de histericos-crédulos; finalmente nos bendice a todos los asistentes, todas nuestras pertenencias incluidos nuestros familiares enfermos; asi que estoy bendecido por Benedicto, ¿Eso es bueno o malo? ¿Tendré algún tipo de efecto secundario por ser ateo? Entre estas dudas ando mientras al fín puedo abandonar el iberosimil lugar, encontrando la salida tras los enfermos en silla de ruedas que han acudido para ser bendecidos por el Papa.
Tras el avinagrado sabor de boca por lo acontecido, el museo del Vaticano te ofrece un plato totalmente variado y extremadamente suculento, desde el antiguo Egipto hasta las últimas tendencias artísticas; esto te hace pensar en todo lo que ha expropiado la Iglesia durante siglos gracias a la ayuda de Papas tiranos, pero al mismo tiempo tal vez no se hubiese conservado todo en tan buen estado en otras manos; un par de estatuas de mi amado Antinoo me dejan sin respiración, la capilla sixtina me encanta pero es más pequeña de lo que me imaginaba, los tapices me traen sin cuidado, el arte moderno me horroriza tras haber contemplado el arte clásico, y en la pinacoteca media docena de cuadros me subyugan de placer, así como tantas y tantas cosas del museo que ahora no recuerdo. Tras observar una copia de "la Pietá", pregunto por el paradero de la original, y me remiten a la basilica de san Pedro, lo que ocurre es que me pierdo en el lío de puertas y de colas, y acabo visitando las tumbas de los papas, donde están desde san Pedro a el reciente fiambre Juan Pablo II; hay que ver, ser papa para que le expongan a uno la tumba de forma barata (porque encima la entrada para esta sección es gratis), podríamos hacer una porra para ver quién acierta el año de la muerte de Benedicto, pero será mejor que le dejemos respirar, ha sido elegido este año, mejor al año que viene.
Gracias a Dios (o a la indicación de un seguridad del Vaticano) consigo entrar en la basilica y contemplar "La Pietá" (a lo lejos), y las famosas columnas salomónicas, y numerosas joyas artisticas que no sabía de su existencia, miro el reloj, es tardísimo, las 15.51h, y debo tomar el tren Roma Termini-Napoli Centrale a las 16.49h y nisiquiera he comprado el billete de tren, y tengo que pasar por el hotel a recoger la maleta. Cojo el bus que me separa del hotel, y en los 20min. de trayecto un joven de 18 años (más o menos) me magrea descaradamente con mi consentimiento y respuesta; tras el viaje, el calienta braguetas se marcha escoltado por sus padres y yo obtengo mi maleta y billete justo a tiempo para subir al tren un minuto antes de que partiese.
El viaje en tren sin contratiempos, luego, una vez en Napoles, acechado por carteristas y ladrones, tomo el bus al aeropuerto y regreso a casa.
Un viaje de dos aviones haciendo escala en: Roma .
Finalmente llego a casa, otra vez Valencia, otra vez la humedad, pero en casa, oigo castellano, comprendo todo lo que se pronuncia a mi alrededor y veo muchos rostros conocidos por las calles. En el fondo he echado de menos a Valencia. Un beso lectores.

No se impide la entrada del diablo al Vaticano siempre que sea en su riguroso horario. Primera parte: 23.agosto.2005

Roma, aparte de miles de ruinas, iglesias y demás experiencias culturales, tiene en su haber el fabuloso Vaticano, y no deja de asombrarme el hecho de que tanto material de tan incalculable valor estético esté a merced de unos meapilas reprimidos que miran por encima del hombro con su orgullo espiritual ahogando sus instintos carnales en la oración, la mala leche o las nalgas de algún monaguillo. Además, al acudir al Vaticano te das cuenta de que por la tarde no puedes contemplar las geniales obras, tiene que ser a las 08.30h de la mañana, a madrugar! como todo el mundo sabe, la Iglesia catolica es una prostituta exigente y se debe acatar sus normas para que te muestre lo mejor de ella. Pues a esperar hasta mañana, y si al contemplar la capilla sixtina o alguna otra exquisitez del interior me preguntan si existe Dios, será igual que preguntarme en pleno extasis sexual si amo a la persona que me entrego carnalmente, uno está en un estado semejante al Nirvana (parecido al que sentía Miguel Angel cuando follaba con el modelo de "El David"). Y hablando de sexo, la biblioteca más grande sobre este placer está en el Vaticano.
Hasta mañana queridos lectores trasnochados!

Tuesday, August 23, 2005

ROMA Y LA BROMA DE AMOR AL REVES.

Tras una semana idìlica en la bella Agropoli, con todos los lujos de la era tecnologica; television por cable, cama compartida con Michele, cocina italiana cocinada por una autentica "mama"(Celeste), las playas estupendas y un sinfìn de cosas màs, he decidido que ha llegado el momento de ver Roma "acompanyado de mi querida soledad" (sole para los amigos). Pero antes paso la noche en Napoles con Michele, Luigi y unos amigos de estos, degustando una autentica pizza napolitana!
Roma es una ciudad con muchas posibilidades, aunque la las 18h para un turista aturdido por un viaje de tres horas en tren, cargado con pesadas maletas, enfocado por el sol de agosto, y con mucha hambre, las horas pasan volando, y tras llamar a familia y amigos màs cercanos doy una vuelta por la ciudad, y es curioso el dicho de Roma; porque aunque estès perdido y no encuentres el camino de regreso a tu hote, en Roma todos los caminos llevan a Roma. Por suerte tras las indicaciones de unos vendedores de flores marroquies consegui volver a mi hotel.
Besos desde Roma para todos! Baci!!

Friday, August 19, 2005

15-agosto-2005-En vez de reposar un esguince, este anyo me voy a Italia.

En los aires nuvolosos, entre un francès de 9 anyitos y el ala izquierda del aviòn me quedo hipnotizado (como siempre que vuelo), contemplando por la ventanilla las desperdigadas nuves blancas, la tierra perfilada por el inmenso mar, y esto bajo un imponente sol de agosto a mediodia, Valencia ya la dejamos atràs hace un rato. Me encanta el divertido paisaje de formas que componen el mosaico de pueblos, campos, aquella montanya y este rio; estando en un primer plano las nuves.
Un aterrizaje despuès y ya estamos en el aeropuerto de Milano, y ahora embarco en otro aviòn, pero esta vez con Napoli como destino, a mi lado se sienta una japonesa muy simpàtica de 30 anyos y que tiene los ojos de un extranyo color violeta, larga conversaciòn en inglès,(màs o menos nos comprendìamos), su marido (que està sentado un poco màs adelante) sì habla espanyol, por el hecho de haber vivido dos anyos en Barcelona. Al llegar al aeropuerto de Napoles descubro la mutilaciòn del asa de mi maleta. Luego llamo a mi amigo Michele y me indica el tren para acudir a Agropoli, donde se encuentra su casa del mar; cojo un autobùs(batidora), y por suerte conozco a una familia de italianos que se dirigian a la estaciòn, y por mera casualidad tomarìan el mismo tren que yo, solo que ellos ya habìan comprado el billete, y a al ir a comprarlo perdì el tren. Dos trozos de pizza, tres postales, la comprobaciòn definitiva de que mi movil no funciona y un par de acosos abortados de carteristas de la zona despuès, ya estaba arriba del ruinoso tren de ventanas ennegrecidas para no observar el pobre exterior urbanistico ni las bellezas naturales, el recorrido dura hora y media, un hombre filipino conversa conmigo hasta su parada quejandose de la insuficiencia de su sueldo; luego se sube un chabal napolitano que me tira los tejos pidiendome un boli, hablo con èl, y al no poder ver el exterior me paso la parada de Agropoli, donde està Michele esperando, llamo desde el movil del chico del tren a Michele y le informo de que me he pasado la parada y tengo que esperar otro tren para regresar a Agropoli, Michele se va a cenar para volver luego a recogerme, en el otro tren me ayuda a subir las maletas un chico llamado Luigi, densa conversaciòn en italiano y llegamos a Agropoli, hay una chica enorme esperando a Luigi, yo llamo a Michele con el movil de Luigi y me dice que està en camino. Luigi y la chica insisten en que nos hagamos una foto y alfinal nos la hacemos justo en el momento que llega Michele.
Al llegar a casa de Michele y presentarme a su familia noto una especie de trance comatoso, esto es debido a que por la televisiòn estan retransmitiendo un partido de futbol y esta jugando el Napoles. El padre se llama Josepe (urologo), su madre Celeste (un ama de casa italiana con un caracter fuerte), y por ùltimo, su hermano Alessandro (arqueologo).
Màs tarde, salimos por la noche con Alessandro por Agropoli; cuando Alessandro se queda hablando con unos amigos, Michele y yo contemplamos, sentados sobre las nocturnas rocas del mar de Agropoli, las cercanas olas del negrìsimo mar mientras a lo lejos un oportuno rayo ambienta el momento con su sonoro trueno justo cuando comentabamos las nuevas peliculas de Tim Burton.
Al regresar con Alessandro y su grupo de amigos me di cuenta que los italianos se van huyendo cuando empieza a diluviar vagamente, solo se quedò Deborah y su novio con nosotros tres; al despedirnos de la pareja, Deborah y yo nos debatimos haciendo fintas para poder sincronizarnos y darnos dos besos en la mejilla y no un beso en la boca.

Thursday, August 11, 2005

Cuando al hacer limpieza en tu cuarto aparecen viejos fantasmas.

Se abren mis ojos al morir la mañana, empachado de sueños impregnados por las pasiones entre Eros y Morfeo, con pasos vacilantes y vestido solo con la consciencia del despertar tardío, tropiezo con la imagen de una persona desterrada de mi mente al ordenar mi cuarto, por hojear unos papeles, unas fotos y unas cartas escritas con sus sentimientos, y como siempre, al recordar me planteo lals clásicas comparaciones entre si era más o menos felíz, ingénuo, ciego, conformista, soñador, desencantado, fuerte, neurótico, etc...; no se por qué pero guardo todos mis recuerdos por dolorosos que puedan resultar, aunque estos en concreto están tan superados que los he contemplado como un simple espectador, han pasado tantos siglos que ya se me ha olvidado el sabor de su piel, el aroma de su cuerpo, el frenesí de sus besos, y solo queda la anécdota de "relación de instituto", se rompió la maldición cuando al escuchar su nombre ya no era en él en el primero en quien pensaba.

Es curioso lo muchísimo que se puede llegar a amar a una persona, el crescendo de sentimientos inducidos por la ¿idealización o enamoramiento(= estupidez transitoria)?, en cualquiera de los casos, al dejar la partida a medias me sentí mal, pero era obio que el juego no avanzaba y la paciencia de todo el mundo tiene un límite; el pasado pasado está, pero ahora comprendo por qué me da tanta pereza hacer limpieza en mi cuarto.
Pero por los sentimientos que tuvimos en su momento me gustaría conservar al menos la esencia del descubrimiento emocional surgido de nuestra mutua entrega.


P.D.: El amor ni se crea ni se destruye, solo ses transforma.