CUANDO LLEGUE MAÑANA
Esperando a que llegue el tiempo de esperar, y entre tiempo y tiempo vivo pensando en mañana y que pasó con ayer. Pero cuando mañana sea hoy , y hoy se convierta en ayer, pensaré en lo que estoy haciendo ahora y no en lo que haré entonces.
Siempre es demasiado tarde o demasiado pronto para las cosas que me interesan, porque cuando las cosas ocurren en tiempo presente dejan de interesarme, me arrepiento de todo lo que he hecho, y me lamento por aquellas cosas que no he hecho. Hago miles y miles de proyectos para el futuro, cientos de metas por alcanzar que anoto firmemente en listas que nunca cumplo porque cuando llega el momento de afrontarlo han perdido su gracia y me parece todo muy estúpido y sin sentido.
Malgasto mi mano anotando todo eso que nunca cumpliré, malgastando todos esos folios y esa tinta, y un día tras otro espero a que llegue mañana, pero mañana nunca llega, porque siempre aparece "hoy" ennegrecido por el sentimiento de culpa por haber malgastado tantos días y pensando que no vale la pena iniciar nada hoy por la pereza, el miedo a los cambios y el panico al fracaso.
La frase "de mañana no pasa" es la que más utilizo mentalmente, y aquí estoy, esperando a que sea mañana y pueda realizar todos mis proyectos.
Cuando llegue mañana...
Siempre es demasiado tarde o demasiado pronto para las cosas que me interesan, porque cuando las cosas ocurren en tiempo presente dejan de interesarme, me arrepiento de todo lo que he hecho, y me lamento por aquellas cosas que no he hecho. Hago miles y miles de proyectos para el futuro, cientos de metas por alcanzar que anoto firmemente en listas que nunca cumplo porque cuando llega el momento de afrontarlo han perdido su gracia y me parece todo muy estúpido y sin sentido.
Malgasto mi mano anotando todo eso que nunca cumpliré, malgastando todos esos folios y esa tinta, y un día tras otro espero a que llegue mañana, pero mañana nunca llega, porque siempre aparece "hoy" ennegrecido por el sentimiento de culpa por haber malgastado tantos días y pensando que no vale la pena iniciar nada hoy por la pereza, el miedo a los cambios y el panico al fracaso.
La frase "de mañana no pasa" es la que más utilizo mentalmente, y aquí estoy, esperando a que sea mañana y pueda realizar todos mis proyectos.
Cuando llegue mañana...

2 Comments:
Pensar en el mañana no es malo, siempre está bien tener una idea (al menos aproximada) de lo q te gustaría llegar a ser en un futuro, tener proyectos, metas q tratar de alcanzar... Pero tb es bueno darse cuenta de q no todo es necesariamente postergable, hay muchas cosas q puedes alcanzar en el hoy y en el ahora, y sin duda es interesante intentarlo, sin pereza q valga :) Que vaya bien :*
Hoy salí del Colegio un par de horas antes de lo acostumbrado, supuse que regresaría a casa antes que el resto de mi familia y que podría hacer lo que quisiera...
Al llegar, la casa estaba en silencio, en el piso de la sala encontré la mochila de Jorge, mi hermano de 13 años, la levanté y fui a la recamara que compartimos.
Pensé que la había dejado ahí al llegar, y que había vuelto a salir a la calle.
Abrí la puerta del cuarto...
Jorge no había salido, estaba acostado en su cama, desnudo, masturbándose. justo en el momento en que entré, de su miembro salían chorros de semen. Tenía los ojos cerrados, arqueaba la espalda y gemía muy bajito, con la mano derecha se daba fuertes jalones y con la izquierda se acariciaba los huevos.
Los chorros de semen cayeron sobre su pecho, sobre su cara y su almohada antes de que él notara que yo estaba ahí, parado en la puerta, inmóvil, con su mochila en la mano, viéndolo,
— ¡Adrián!
— Hermano… vine a dejar acá la mochila… no debes dejarla tirada en la sala, alguien se puede tropezar con ella…
Jorge ya había tomado un pañuelo desechable y se limpiaba el semen, frenético y rojo de vergüenza, sentí pena por él, se veía asustado, casi a punto de llorar, seguramente él pensaba que lo regañaría.
Dejé la mochila junto a la pared, cerré la puerta, y me senté en la orilla de su cama, el ya se había tapado con las sábanas. Al verme ahí, tembló.
Me disculpé por entrar así al cuarto. Mi hermano no decía palabra, sólo me miraba a los ojos, horrorizado, para tranquilizarlo le expliqué que la masturbación no es algo malo, y menos a su edad.
Jorge no me decía nada, le expliqué que todos los chicos nos masturbamos. ¡Total silencio de su parte!.
Le dije que era natural que se sintiera avergonzado de que lo hubiera descubierto, pero habría sido peor que lo hubiera visto mamá o mi hermana.
Sonrió un poco.
— Me debes una — Dije.
— No, tú me debes una, para que llegas tan temprano y tan silencioso.
Era cierto, en ese momento me alegré de haber salido antes ese dia y de traer puestos mis tenis.
Se me ocurrió una buena manera de quitarnos la vergüenza, y de enseñarle que la masturbación es algo bueno y saludable.
— Bueno, te debo una — le dije — yo te vi, y ahora tú me verás haciéndome una buena chaqueta.
Me quité la camisa. Me bajé los pantalones y los calzones, y empecé a acariciarme mi pene...
Jorge no salía de su asombro.
Me recosté un poco en la cama y cerré los ojos para concentrarme.
Mi pito no tardó en estar totalmente erecto, y me lo jalé muy despacio pero con fuerza.
Dos minutos después abrí los ojos y lo vi, acostado junto a mí, masturbándose furiosamente.
En pocos segundos se vino, su semen manaba con mucha fuerza, como sólo les pasa a los adolescentes.
Algunos de sus chorros fueron a terminar embarrados en la cabecera de la cama, y en sus cabellos.
Verlo asi me provocó un orgasmo fabuloso, mi semen al salir disparado sólo llegó hasta mi pecho.
Ambos lo notamos y nos reímos de buena gana.
— ¿Lo ves?, no es nada malo, yo lo disfruté — Dije mientras nos limpiábamos con más kleenexs.
— Se ve que tienes mucha práctica — Contestó con un tono muy morboso.
— Empecé a los once años... asi que llevo 5 años practicando. Te puedo enseñar algunas cosas.
Me parece que sólo te la jalas en la misma manera...
— ¿Qué otras formas hay?
— Puedes darle un masaje a la cabeza con los dedos, y mover la mano circularmente mientras la subes y la bajas.
— No entiendo.
— Cuando bajes y subas la mano, haces un movimiento circular con la mano, y… bueno…
— No entiendo.
En realidad no sabía cómo explicarlo, es algo que simplemente hago.
— Enséñame.
— ¿Qué?... ¿estas loco?. Mi hermana o mamá están a punto de llegar.
Me levanté para salir de la recamara.
— Espérate, jálamela a mí, como si fuera la tuya, solo un instante para saber como hacerlo bien.
Me sorprendierón sus palabras, pero en este punto no podía hacerme el mojigato.
Me senté nuevamente en la cama, su verga ya estaba dura de nuevo, la tomé y empecé a masturbarlo, como si me estuviera masturbando a mí mismo.
Yo le explicaba cada movimiento, cada masaje que le hacía él sólo contestaba "aja", pero en realidad no me escuchaba...
Jorge tenía sus ojos cerrados y la boca abierta, arqueaba la espalda y apretaba los puños.
Al verlo preferí callarme y hacerle la mejor chaqueta de hasta ese momento habia disfrutado en su corta vida.
En poco tiempo se vino, en menor cantidad pero con más fuerza que la vez anterior...
Tomé más kleenexs y limpié su semen caliente.
— Estás cabrón, te viniste tres veces en menos de 20 minutos.
— Cinco — dijo con orgullo. Levanté una ceja con incredulidad — antes de que llegaras ya me la había jalado dos veces seguidas, mira.
Señaló con la mirada el montón de kleenex sucios que estaban tirados junto a su cama.
Yo solo sonrei y sali del cuarto...
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